Hay días en los que quisiera que algo fuera diferente en mi
vida, más emoción o menos control por ejemplo. Días en los que siento la necesidad de descubrir experiencias nuevas, de salir de la rutina o por
comprender qué es lo que en realidad estoy buscando.
Recientemente, una persona me dijo que debo bajar ese deseo por querer
vivir tan rápido; que la vida es como una carretera, que yo soy como un auto
que va a gran velocidad y, a veces, puede parecer que quiero atropellar a
alguien cuando mi intención es muy distinta. Sin embargo, ese alguien se retira
porque se asusta, porque teme ser atropellado.
Esa persona también me dejó claro algo: “No te arrepientas
de lo que no fue tu decisión, no te arrepientas de lo que no planeaste”. Varios
individuos van a entrar y salir de nuestra vida constantemente (compañerxs,
amigxs, ilusiones, amores), conocerán una faceta de nosotros mismos, puede que
les agrade o no.
Eres un ser humano que nació relacionado con el concepto
“imperfección”. Ama eso, esos defectos. Quienes también sepan amarlos son
quienes van a permanecer a tu lado. No quiero decir que tu personalidad debe
mantenerse estática; si sabes que puedes mejorar en algo, hazlo, pues también
es una señal de amar a quienes se quedan contigo, no te encasillas en la
simple satisfacción personal, resumida
en la frase egoísta: “Soy así y así he de morir”. No menosprecies lo que eres,
sigue conociéndote, vive con calma, valora a quienes se quedaron y perdona
rápido.
En esos días de ansiedad he estado conversando conmigo
mismo, me propuse no desesperarme por las ideas extravagantes en mi cabeza,
intentar hacer lo que quiero y necesito hacer, entender que cada día
tiene sus afanes y va a ser distinto a lo que inicialmente esperaba y, finalmente,
enfocarme en mis sueños pero no preocuparme por cumplirlos, sino ocuparme
para hacerlo.
![]() |
| https://twitter.com/AllSuus/status/733862401561395202 |

No hay comentarios:
Publicar un comentario