martes, 24 de octubre de 2017

Más allá de la costumbre

A veces te acostumbras tanto a consumir lo mismo que cuando experimentas algo diferente puedes tener la sensación de que no te gusta. A veces sucede lo contrario y te vuelves un aficionado del descubrimiento que acabas de hacer. En la situación que sea, cuando te atreves a probar cosas nuevas, al mismo tiempo, te conoces un poco más; en especial, si estas cosas nuevas son películas que te dejan con inquietud.

Este fin de semana resultó interesante y un poco aburrido a la vez. Mis acompañantes fueron las películas del director polaco Krzysztof Kieslowski. Sinceramente, el cine que más consumo es el que proviene del norte de mi continente, ese que maneja enormes presupuestos. Sin embargo, la trilogía Tres colores de este cineasta tuvo un doble efecto en mi: 1) de pregunta capciosa ya que me llevó a cuestionar el porqué de ciertas escenas y 2) de canción arrulladora por tener un ritmo más lento y ser algo confusas.

Azul fue la primera en mi lista. Esta me gustó bastante, aunque no sé si logré entenderla por completo. Kieslowski quiso retratar la libertad en este film. Al terminar de verla solo me planteé una pregunta: ¿qué precio debemos pagar para ser libres?

Le siguió Blanco, que retrata la igualdad, y es la que menos me agradó porque su historia es compleja. Lo que llamó mi atención fue las acciones de los personajes, a veces no actuaban con coherencia, pero así somos los humanos: en ocasiones no tenemos una justificación para hacer lo que hacemos. Esto me pareció interesante: personajes mucho más reales.

Por último, Rojo que a mi criterio conlleva una carga emocional más grande que las anteriores y que me permitió suponer la filosofía de Kieslowski: hay esperanza en los seres humanos. La fraternidad, la última palabra del lema francés, es evidente en esta película, empezando por la compasión hacia a los animales. Pero, ¿acaso Kieslowski soñaba demasiado? No lo creo, las generalizaciones no son lo mío y en este planeta encontramos personas de todo tipo, así que hay esperanza.

Gustar de ellas o no, las experiencias nuevas traen ideas nuevas. Estas representaciones mentales son parte de nosotros, son parte de lo que somos. Pude dormirme muchas veces durante la película Blanco, pero eso no evitó que formara un criterio y aunque no sea un crítico de cines eso no evitó que escribiera solo una opinión.

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2 comentarios:

  1. Para analizar o criticar un film no existen reglas o parámetros que seguir, te puedes ir por el aspecto técnico, filosófico, conceptual, etc., o en tu caso por el aspecto humano, que retrata el director estas películas.
    "personajes mucho más reales" acertadísimo, tan complejos que atraen al espectador, diría que en especial en Rojo.
    Te felicito por tu blog y espero ver más opiniones de tu forma de ver el cine.

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