“Todo
movimiento, grupo, partido, programa, filosofía o teoría que pretenda ser
«Nuevo» no hace más que pedir guerra”, afirma Tom Wolfe (1998, p. 35),
considerado padre de “El Nuevo Periodismo”. El ser humano vive en comunidad y,
a partir de esta, fija estándares que establecen el “funcionamiento” de sus propias construcciones (me refiero a
todo lo que produce el ser humano: ciencia, tecnología, ideología, conceptos). La
sociedad es dinámica y está en constante cambio; por eso, cuando algo no se
desarrolla, hay una necesidad de ruptura.
El
periodismo fue creado con el objetivo de informar. El profesional comunica a
una audiencia lo que investigó y lo que recopiló; sin embargo, esta profesión
puede tener otras funciones que complementan el objetivo inicial planteado. Un
grupo de periodistas se convenció de esto y puso en marcha “El Nuevo Periodismo”,
que rompió con los esquemas que mantenían monotonía al presentar al público la
vida real; lo hizo de tal manera que, quienes no estuvieron de acuerdo, lo consideraron
una forma “bastarda” (Wolfe, 1998, p. 37).
Escribir
bien es de por sí un arte. Lograr que un individuo comprenda lo que quieres
decir mediante párrafos, ordenar ideas, jerarquizar información, utilizar
correctamente el idioma entre otras actividades, lo demuestran. Ahora, si a
esto se le suma recursos literarios, la narración de lo que no es ficticio logra
la sensación de un verdadero viaje que permite conocer más de cerca lo que pasa
alrededor. El género seco puede resultar efectivo para entender una situación,
pero no para sentirla.
El
nuevo periodismo no pretende únicamente lanzar datos e información a un público
mecanizado que consume diariamente informativos en televisión o periódicos
matutinos. Busca provocar emociones, sensaciones, reflexiones y cuestionamientos
de la realidad, procura que el ser humano continúe siendo ser humano.
El
género seco es bastante preciso y debe ser parte de la cotidianidad, en especial
ahora que el mundo exige rapidez, pero una información objetiva puede ser
descrita con adjetivos interpretativos que guarden fidelidad y respeto con lo
que se comunique. El nuevo periodismo es un subgénero que nació para ser
disfrutado de quienes quieran hacerlo.
Según
Wolfe (1998), con esta nueva forma de contar historias no ficticias surgió “una
casta de periodistas que de un modo u otro poseían el coraje de hablar a su
manera metidos en cualquier ambiente” (p. 40). Lo interpreto como vivir en
serio la realidad.
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| Imagen tomada de Google image |
Referencia
Wolfe, T. (1998). Tomando el Poder. En El Nuevo
Periodismo (págs. 35-56). Barcelona: Anagrama.

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