lunes, 14 de noviembre de 2016

Opinión sobre "El Nuevo Periodismo"

“Todo movimiento, grupo, partido, programa, filosofía o teoría que pretenda ser «Nuevo» no hace más que pedir guerra”, afirma Tom Wolfe (1998, p. 35), considerado padre de “El Nuevo Periodismo”. El ser humano vive en comunidad y, a partir de esta, fija estándares que establecen el “funcionamiento”  de sus propias construcciones (me refiero a todo lo que produce el ser humano: ciencia, tecnología, ideología, conceptos). La sociedad es dinámica y está en constante cambio; por eso, cuando algo no se desarrolla, hay una necesidad de ruptura.

El periodismo fue creado con el objetivo de informar. El profesional comunica a una audiencia lo que investigó y lo que recopiló; sin embargo, esta profesión puede tener otras funciones que complementan el objetivo inicial planteado. Un grupo de periodistas se convenció de esto y puso en marcha “El Nuevo Periodismo”, que rompió con los esquemas que mantenían monotonía al presentar al público la vida real; lo hizo de tal manera que, quienes no estuvieron de acuerdo, lo consideraron una forma “bastarda” (Wolfe, 1998, p. 37).

Escribir bien es de por sí un arte. Lograr que un individuo comprenda lo que quieres decir mediante párrafos, ordenar ideas, jerarquizar información, utilizar correctamente el idioma entre otras actividades, lo demuestran. Ahora, si a esto se le suma recursos literarios, la narración de lo que no es ficticio logra la sensación de un verdadero viaje que permite conocer más de cerca lo que pasa alrededor. El género seco puede resultar efectivo para entender una situación, pero no para sentirla.

El nuevo periodismo no pretende únicamente lanzar datos e información a un público mecanizado que consume diariamente informativos en televisión o periódicos matutinos. Busca provocar emociones, sensaciones, reflexiones y cuestionamientos de la realidad, procura que el ser humano continúe siendo ser humano.

El género seco es bastante preciso y debe ser parte de la cotidianidad, en especial ahora que el mundo exige rapidez, pero una información objetiva puede ser descrita con adjetivos interpretativos que guarden fidelidad y respeto con lo que se comunique. El nuevo periodismo es un subgénero que nació para ser disfrutado de quienes quieran hacerlo.

Según Wolfe (1998), con esta nueva forma de contar historias no ficticias surgió “una casta de periodistas que de un modo u otro poseían el coraje de hablar a su manera metidos en cualquier ambiente” (p. 40). Lo interpreto como vivir en serio la realidad.

Imagen tomada de Google image

Referencia

Wolfe, T. (1998). Tomando el Poder. En El Nuevo Periodismo (págs. 35-56). Barcelona: Anagrama.

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